Scholien
Notas al margen de un texto que no existe.
Un escolio es una nota al margen de un texto. Así llamaban los sabios de Alejandría a sus anotaciones a Homero, y la filología sigue usando la palabra para las glosas que recorren los bordes de los manuscritos antiguos. El colombiano Nicolás Gómez Dávila tituló sus aforismos «Escolios a un texto implícito». El nombre de esta serie se inspira en él.
El primer número apareció en enero de 2009 en Viena, impreso y enviado por correo. Su prólogo explicaba el experimento:
El texto que comento no existe. Quizá se perdió. Probablemente nunca existió. Es un contexto al que añado mis escolios. Ojalá vaya emergiendo poco a poco de los fragmentos.
Los cuadernos estaban pensados como estímulos para el bolsillo del abrigo: sin relleno ni publicidad, sin colgar de ninguna perfusión digital, sin dejarse arrastrar por la actualidad del día. Durante más de una década, los Scholien llegaron así a sus lectores, mes tras mes, y los números se reunieron después en estuches. Pensamientos, preguntas, observaciones, encuentros, citas y recomendaciones encontraban sitio en ellos, y con ellos una conversación más lenta que cualquier foro.

Solo en forma digital
La serie impresa está cerrada. Desde entonces, los Scholien aparecen exclusivamente en forma digital, como carta mensual: glosas breves, cada una una idea en pocas frases, extraída de la enseñanza, la lectura y la experiencia empresarial, con referencia a la fuente. La carta es gratuita, pero valiosa; se publica en alemán y en inglés, y puede darse de baja en cada número.
Hay cosas que no caben en cinco frases. Por eso, de vez en cuando, a las glosas se suman ensayos más largos que aparecen aquí, en scholarium.at: sobre Zug como casa de comercio del mundo, sobre Luxemburgo como casa de comercio sin mercaderes, sobre el dinero hecho para extraños. La carta avisa de cada nuevo ensayo.
Suscripción
Scholien. Las glosas mensuales de Rahim Taghizadegan sobre el presente, escritas en el modo de la escuela vienesa, en alemán y en inglés. Gratuitas, pero valiosas.
Mensual. Baja con cada número.
Madurado en dos décadas de Scholien: el libro Win-Win.
